Somos Como Semillas

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Muchas veces me encuentro personas que se sienten aplastadas por la vida. Aplastadas por su situación, por las demás personas e impotentes ante su realidad. 

Estás personas me cuentan las terribles situaciones que están atravesando y los momentos de oscuridad que están viviendo, y empatizo mucho con ellas porque también he estado ahí (y lo estoy de vez en cuando), pero lo que más me sorprende de ellas es la interpretación que le dan a sus situaciones.

Estas personas están tan centradas en sus problemas, que no son capaces de ver las infinitas soluciones que les rodean.

¿Alguna vez has sentido que estás atravesando una situación sin salida? ¿O has sentido que la vida está siendo injusta contigo?

Si respondiste que sí, hoy voy a compartir algo muy especial contigo, voy a recordarte algo que internamente tienes muy claro pero que nunca esta demás repasar.

Tú eres una semilla.

Quiero que te dediques un momento a ti mismo/a y pienses en cómo era tu vida hace 10 años (¡O hace 5 si eres muy joven!).

¿Qué problemas vivías que considerabas insuperables?

¿Qué situación difícil estabas atravesando que creías ser incapaz de superar? ¿Acaso no la has superado ya?

Y sobre todo lo más importante… ¿Qué aprendizaje te has llevado de estas situaciones?

La vida nunca te pondrá enfrente una situación que no seas capaz de superar, nunca tus problemas serán más grandes que tu capacidad de atravesarlos, así funciona el universo…

…Y es complicado de interiorizar, sobre todo si estás enredado/a en el dolor, pero cada dificultad que atraviesas tiene escondida una joya que vivirá contigo el resto de tu vida, un aprendizaje que elevará tu vida a un siguiente nivel, un grado de madurez que no habrías sido capaz de alcanzar por tu propia cuenta, y es que la vida es una sabia maestra.

Una semilla es enterrada bajo tierra para poder nutrirse de ella, alimentarse, hacerse fuerte y crecer con los nuevos recursos que esta le provee, y tu igual: La vida te somete a dificultades para que desarrolles fortalezas que te permitirán alcanzar tu máximo potencial como ser humano.

Así que nunca olvides esto: Todas las dificultades que hoy maldices son la base de tu crecimiento como persona, no hay héroe o heroína sin heridas. Mañana le dirás gracias a lo que hoy maldices.

Madre Tierra

Cuando me dirijo a las personas, cuando dirijo un grupo, siempre digo: “¡Familia!”, y siempre empiezo mis cursos, mis eventos, seminarios diciendo “¡Familia!”…

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